
Y cuando parecía que después de tanta exhibición de músculo y silicona -y no toda femenina-, el sexo llegó a Guadalix. El tema tampoco ha sido muy espectacular, vamos, que tampoco han repasado el Kamasutra ni mucho menos pero ha habido tema. Sin embargo ha sido todo tan, tan...soso. Si, soso y previsible, no se me ocurre otra palabra para denominar el sobeteo y las pajillas de turno que se han pegado ese al que llaman el Feroz y la rubia libertina -como dirían las mujeronas-.
Lo que pasó a continuación, también muy pero que muy facilón de imaginar, fue el arrepentimiento de la chica liberal y del "qué dirán"; y todo esto sin alcochol por el medio. Agárrense los machos cuando empiecen a rodar los gin tonics. Entonces volveremos a la idiosincracia del reality que presume de lo
s espacio sin humo pero que no tiene en cuenta que el alcohol causo 20.000 muertes en nuestro país el año pasado. Puede que parezca que esto es sacar las cosas de quicio, pues todos nos corremos alguna que otra juerga y nos fumamos un cigarrito de vez en cuando, pero puestos a ponernos como ejemplo...las cosas no se hacen así.
El otro día me comentaban que Óscar, el primer expulsado de la edición, imitaba los gestos y la forma de hablar de su siamés en el concurso: Yago. Incluso parecía haber olvidado su acento andaluz -algo que matizó la propia Milà-. Enlazando este matiz con lo anterior llego a la conclusión de que por el momento lo único original del programa reside en un chabal que se ha declarado bisexual, amante de la copla y militante del PP, vamos, digamos que es todo un mérito encontrar a alguién así entre miles de aspirantes.
Lo que pasó a continuación, también muy pero que muy facilón de imaginar, fue el arrepentimiento de la chica liberal y del "qué dirán"; y todo esto sin alcochol por el medio. Agárrense los machos cuando empiecen a rodar los gin tonics. Entonces volveremos a la idiosincracia del reality que presume de lo
s espacio sin humo pero que no tiene en cuenta que el alcohol causo 20.000 muertes en nuestro país el año pasado. Puede que parezca que esto es sacar las cosas de quicio, pues todos nos corremos alguna que otra juerga y nos fumamos un cigarrito de vez en cuando, pero puestos a ponernos como ejemplo...las cosas no se hacen así.El otro día me comentaban que Óscar, el primer expulsado de la edición, imitaba los gestos y la forma de hablar de su siamés en el concurso: Yago. Incluso parecía haber olvidado su acento andaluz -algo que matizó la propia Milà-. Enlazando este matiz con lo anterior llego a la conclusión de que por el momento lo único original del programa reside en un chabal que se ha declarado bisexual, amante de la copla y militante del PP, vamos, digamos que es todo un mérito encontrar a alguién así entre miles de aspirantes.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada