Como ha cambia
do la tele en los últimos años...a peor. Y para muestra un reality de los que amasan audiencias: Gran Hermano. El programa para voyeaurs, entre los que me incluyo, estrenó ayer su duodécima edición con el peor elenco de concursantes jamás visto. Si no recuerdo mal, uno de los principales reclamos de Zeppelin en los comienzos del programa era la máxima representación de la sociedad -la nuestra- a través de sus concursantes, algo que se cumplió en las primeras ediciones pero que en la presente parece haber sido desechada, y para muestra varios botones:
Las chicas y sus características en común: la mayoría rubias (de bote), con extensiones, silicona y a juzgar por las primeras conversaciones captadas por el ojo que todo lo ve obsesionadas, valga la redundancia, con su físico. Incluso una de las concursantes, Terry, ha prometido abandonar el concurso si vuelve a ganar los 40 kilos que perdió, los que, muy probablemente, la hubieran cerrado las puertas de la casa en Guadalix.
Los chicos y su rollito metrosexual: la mayoría obsesionados con su cuerpo de los ojos para abajo. alguno que otro, como los casos de Yago y Julio, con cierta experiencia en la caspa televisiva. Hasta el momento lo más interesante que han hecho ha sido curtir sus cuerpos en el gimnasio y hablar de culos, tetas y por supuesto, de su tan logrado cuerpo.
Luego nos quedan los frikis: un ex-seminarista -precoz, diría yo por los 18 años que tiene- coplero y fan de Rajoy, un reagguetonero multicolor y una concursante que nos parecía de lo más normal hasta que se declaró como una especie de artista "tributo" a
Madonna -con videclip incluido-. Y no podemos dejar de comentar el momentazo de la pareja que ya no es pareja que coincide en el programa sin saber que ambos estarán alli y que además se morrean y se soban antes de ser separados y quedar expuestos a las garras sexuales de las y los concursantes.
La pregunta ahora es si el público se siente identificado co
n alguna de las joyas que han metido en la casa de Guadalix -que este año es más espectacular que nunca-. Quién lo esté que se atreva a dar la cara y que tenga en cuenta que es imprescindible reunir una serie de características que puedan dotarte como un futuro concursante de GH: sufrir tanorexia, vigorexia y ortorexia, entre otras que iremos descubriendo, en el que no faltará la promiscuidad -que no es ningún trastorno pero si algo infalible para la audiencia-. Más enfermedades y patologías para entrar en un reality en la siguiente entrega.
do la tele en los últimos años...a peor. Y para muestra un reality de los que amasan audiencias: Gran Hermano. El programa para voyeaurs, entre los que me incluyo, estrenó ayer su duodécima edición con el peor elenco de concursantes jamás visto. Si no recuerdo mal, uno de los principales reclamos de Zeppelin en los comienzos del programa era la máxima representación de la sociedad -la nuestra- a través de sus concursantes, algo que se cumplió en las primeras ediciones pero que en la presente parece haber sido desechada, y para muestra varios botones:Las chicas y sus características en común: la mayoría rubias (de bote), con extensiones, silicona y a juzgar por las primeras conversaciones captadas por el ojo que todo lo ve obsesionadas, valga la redundancia, con su físico. Incluso una de las concursantes, Terry, ha prometido abandonar el concurso si vuelve a ganar los 40 kilos que perdió, los que, muy probablemente, la hubieran cerrado las puertas de la casa en Guadalix.
Los chicos y su rollito metrosexual: la mayoría obsesionados con su cuerpo de los ojos para abajo. alguno que otro, como los casos de Yago y Julio, con cierta experiencia en la caspa televisiva. Hasta el momento lo más interesante que han hecho ha sido curtir sus cuerpos en el gimnasio y hablar de culos, tetas y por supuesto, de su tan logrado cuerpo.
Luego nos quedan los frikis: un ex-seminarista -precoz, diría yo por los 18 años que tiene- coplero y fan de Rajoy, un reagguetonero multicolor y una concursante que nos parecía de lo más normal hasta que se declaró como una especie de artista "tributo" a
Madonna -con videclip incluido-. Y no podemos dejar de comentar el momentazo de la pareja que ya no es pareja que coincide en el programa sin saber que ambos estarán alli y que además se morrean y se soban antes de ser separados y quedar expuestos a las garras sexuales de las y los concursantes.La pregunta ahora es si el público se siente identificado co
n alguna de las joyas que han metido en la casa de Guadalix -que este año es más espectacular que nunca-. Quién lo esté que se atreva a dar la cara y que tenga en cuenta que es imprescindible reunir una serie de características que puedan dotarte como un futuro concursante de GH: sufrir tanorexia, vigorexia y ortorexia, entre otras que iremos descubriendo, en el que no faltará la promiscuidad -que no es ningún trastorno pero si algo infalible para la audiencia-. Más enfermedades y patologías para entrar en un reality en la siguiente entrega.
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